Introducción

Hoy es un buen día para empezar a escribir este libro: domingo 5 de mayo de 2013, día de la Madre, una fecha en la que empiezo a sentirme también un poco madre. Sí, madre del libro que tienes en tus manos y que ahora comienzo a gestar, que forma parte de mí y que a partir de ahora es un regalo para ti. Quiero que sea tuyo, que te pertenezca, que esté a tu lado, que lo sientas, que lo vivas, que te identifiques con él, con cada una de sus letras, de sus palabras, de sus párrafos, de sus páginas, de sus capítulos…

El sol brilla esta mañana con fuerza. Los rayos de luz traspasan mi ventana y siento su reflejo en mi cara. Es primavera, una bonita época, un precioso día para empezar a cumplir sueños, tus sueños; para hacer real aquello que hoy solo concierne a tu imaginación, para extraer lo que está dentro de ti, aquello que tal vez no sepas que posees pero que te pertenece.

Hoy nace una parte de mí que se va a plasmar en ti: estoy escribiendo estas líneas, me estás leyendo y gracias a ello puedo afirmar que mi sueño se está cumpliendo, que ahora, gracias a muchas personas, lo que una vez imagine flo- rece como lo hacen las flores en primavera. No podría haber mejor día ni mejor época para empezar a escribir, es mi momento de hacerlo, es tu momento de leerlo.

Disfruta de este regalo, aprovecha la oportunidad que se te brinda y co- mienza a sacar todo lo que hay dentro de ti, porque aunque tu aún no lo sepas eres más fuerte de lo que crees y más valioso de lo que piensas, un ser único que el mundo espera a que des el primer paso. Yo te voy acompañar en este largo camino, al igual que tú me vas a acompañar en el mío.

Si me lo permites quiero contarte un pequeño secreto: de dónde surge este libro. Esta obra se fragua gracias a mi pasado, un pasado que acepté, que solté y del que pude aprender el auténtico sentido que tiene mi vida. Gracias a caer, hoy puedo estar de pie; gracias a perderme llegue a encontrarme; gracias a tro- pezar con grandes obstáculos hoy soy más fuerte; gracias a la desesperanza hoy albergo más esperanza; gracias a la amargura hoy conozco la dulzura.
Solo puedo dar las gracias una y otra vez a la vida porque un día me permitió renacer, me forzó a conocerme profundamente y ser quien estaba destinada a ser. Un día me hizo aprender el porqué de cada lágrima derramada y me llevó a contemplar cara a cara mi verdadera y pura esencia. Y si yo he podido renacer, tu también puedes, sí también lograrás encontrar el sendero en tu vda, la única razón por la que estás aquí y este libro te guiará en tu camino. Empieza a coger el timón porque el viaje acaba de comenzar. Vamos a soltar amarras y poner rumbo hacia tus sueños. Piensa en ellos, son el motor que te va a impulsar en este maravilloso viaje, el viaje de tu vida.

Celia Domínguez

Autora de Motívate y Emprende