Prólogo

La necesidad de emprender

Cuando supe que Celia se iba a poner manos a la obra para escribir este libro sentí una profunda alegría, un reconfortante júbilo, porque sabía que su trabajo iba a representar un importante revulsivo para nuestra profesión y por- que confirmaba la extraordinaria trayectoria de esta mujer emprendedora que cada día nos demuestra de forma ejemplar un auténtico espíritu de superación. Escritas con un lenguaje sencillo y muy directo, estas páginas servirán -no tengo la menor duda- para que muchos lectores descubran la verdadera pasión de sus vidas, el auténtico motor de sus existencias para salir a escena y aportar lo mejor de sí mismos.

Motívate y emprende en comunicación y eventos es un inmenso chorro de aire fresco para todas aquellas personas que se sientan o quieran sentirse emprendedoras, para quienes tengan claro que todo es posible y que no es tan difícil sacar lo mejor que cada uno llevamos dentro. Es toda una lección que consigue elevar nuestra autoestima y poner a punto el motor que convertirá nuestras inquietudes en felices realidades.

Para todo ello, esta autora no tiene el menor problema en desnudarse ante sus lectores para mostrar lo mejor de sí misma, para poner su propia experiencia como ejemplo de superación, para contar que ella también pudo salir en su día de una crisis personal que mantenía su vida en la oscuridad. Y lo hizo a base de motivación, de autoestima, de aprender a quererse a sí misma, de decirse cada día que se puede, que las barreras están para saltarlas y que todo es posible si nos lo proponemos con firmeza. Y también enamorándose de lo que realmente nos gusta, en este caso, la comunicación, el protocolo y la organización de eventos. Aunque todo lo hace extrapolable a cualquier actividad.

Celia Domínguez nos invita a buscar en todo momento la excelencia para afrontar la crisis actual transmitiendo confianza y, sobre todo, profesionalidad. Afirma que los profesionales del mundo del protocolo se “caracterizan por ser personas proactivas dispuestas a superar obstáculos día a día, apasionadas y creativas“. Y no le falta razón. Comparto con ella la idea de que debemos soñar con nuestras mejores ideas para materializarlas reinventándonos todos los días, sabiendo que cada evento precisa de su propio mimo, de volcar en ellos nuestras mejores dosis de motivación para innovar de forma permanente en nuestro sector. A esto es a lo que yo llamo “emprender en protocolo“. Como nos dice la autora en las páginas de este libro, no tengamos miedo a ponernos en marcha, a tratar de ser los mejores desde la constancia y la humildad y a confiar en nuestros compañeros de viaje, las personas con las que compartimos esta maravillosa profesión que es la organización de eventos.

Otro de los aspectos que me fascinan de este libro es la importancia que su autora le da a la mujer emprendedora, especialmente, a la que es madre, pues como ella misma dice, “consigue sacar más horas al día de las que en realidad tiene para poder cumplir con sus tareas, superar los obstáculos y, además, hacerlo con una dulce sonrisa en su rostro“. Hasta el punto de que les dedica un capítulo en el que les dice: “Para ti, mujer, madre y emprendedora, este es mi mensaje: ¡Sí, puedes lograrlo!“.

Estamos, pues, ante una obra que nuestro sector necesitaba con urgencia, un libro que nos muestra infinidad de motivos para ser optimistas y que nos enseña lo importante que es innovar y ser creativo para el enriquecimiento personal y de toda nuestra profesión. En definitiva, la gran necesidad de que seamos emprendedores.

Cuando llega uno a la última página de esta obra se siente renovado de energías, de ganas de seguir la línea que todos juntos empezamos a trazar en su día, de que las posibilidades son aún mayores de lo que pensamos, de que nuestra profesión, pese a la situación económica, crece y crece sin remedio. Porque la comunicación y la organización de eventos son una parte esencial de nuestra sociedad y requieren de magníficos profesionales. Profesionales como Celia Domínguez, quien también en su día fue una alumna que quiso aprender y enriquecerse para sentar las bases de lo que después sería su carrera, con un presente y un futuro brillantes.

Tarea sencilla, por cierto, la de llegar a esta última página, pues la lectura de esta obra se hace fácil por la forma en que está escrita, siempre en un tono de complicidad que te engancha y te hace creer que nuestras posibilidades son infinitas. Por eso, no tengo la menor duda de que este libro (al que le deseo el mejor de los éxitos) servirá para cambiar muchas formas de pensar, sobre todo, las de aquellos que están a punto de tirar la toalla e incluso para ellos que ya lo han hecho. Sí, muchos se agacharán a recogerla y a replantearse el futuro.

Enhorabuena una vez más a la autora por su valentía, por sus ansias de superación y, sobre todo, por los muchos mensajes que nos deja en este libro.
¿Motivarse y emprender o morir sin haberlo intentado? La respuesta es evidente. Gracias Celia.

Carlos Fuente Lafuente

Director del Instituto Universitario de Protocolo
Universidad Camilo José Cela